“Colores”
“Colores”
Colores, amores, letras y dolores. El pintor, adora sus colores.
El hombre infiel, presume de muchos amores. El escritor,
juega con sus letras. La mujer fiel, escondes sus dolores.
Colores, amores, letras y dolores. El pintor, adora sus colores.
El hombre infiel, presume de muchos amores. El escritor,
juega con sus letras. La mujer fiel, escondes sus dolores.
En una ciudad grande y congestionada, vivía un niño, que mañana tras mañana, lloraba por su madre. Por obligación y respeto, al hombre quien emocionalmente de él abusaba, en voz baja y quebrante, padre le llamaba.
Las circunstancias y razones por lo cual su madre lo abandono, por él eran desconocidas. El niño tenía una idea, pues en la presencia de ese hombre, en la cara de su madre, siempre miraba tristeza y amargura. Lo que él sabe por seguro, es que su vida sin su madre, es una tortura.
Por muchos años, por no poder darle un hijo a ese hombre, su madre aguanto golpes y emocionalmente, ella sufría. Cuando en su vientre esa bendición llego, se puso feliz y contenta, pues ella estaba segura de que su vida cambiaria. Efectivamente, su vida cambio, pero no como ella quería.
En una madrugada, oscura y fría, en silencio, ella abandono su hogar y a su hijo, mientras su esposo dormía. Sus vecinos y conocidos, sin saber de su pasado, por sus acciones la juzgaron. De ella, todos pensaron lo peor. Nunca se imaginaron la fuerza y el valor que ella tuvo para salir de su casa en busca de una vida mejor.
Hoy, alejada de su hijo, sin extrañar el ‘hogar’ que sus vecinos y conocidos tanto le pedían cuidar, cada mañana ella escucha los llantos, y siente el dolor que su hijo expresa por ella. Antes que esposa, es madre. Ferozmente, en su fecha limite ella se mantiene enfocada. Lucha diariamente por salir adelante, y para poder progresar, pues sabe con exactitud la fecha en que por su hijo, ella va a regresar.
Hay quien me acusa de ser el responsable por sus éxitos. La verdad es otra. Yo no le enseñe a cantar ni a bailar. Tampoco le enseñe a jugar el deporte que hoy domina. Le sugerí que sus metas escribiera y eso le ayudo a que sus talentos descubriera.
Hoy, del día en que tome mi primer respiro, y exprese mi primer llanto, se cumplen cincuenta años. Como muchos de nosotros tendemos a hacer de vez en cuando, y aun mas en nuestro cumpleaños, contemplamos nuestras vidas, tomamos inventario de nuestros logros, y recordamos nuestros sueños.
Anoche, inexplicablemente soñé con mi gran amigo, José. A sus siete años, mientras jugaba a las canicas, con él, frente a frente me encontré.
Con su voz tierna, y mirándome a los ojos, me dijo, “oh, eres más o menos el hombre a quien muchas veces, de niño, yo me imagine.” De repente, dirigió su mirada hacia el cielo y en un tono decepcionado me dijo, “pero te falta mucho para ser el héroe a quien muchas noches soñé.”
Con su zapato de hule, roto y sucio, de la tierra, una líneas borro. Guardo sus canicas, se dio la media vuelta, y sin decir una palabra, lentamente, de mí se alejó. Repentinamente, apareció una luz brillante, y de mi vista, el niño desapareció.
Como si esa luz brillante hubiera sido una alarma, rápidamente, de mi sueño desperté. Hoy, sueño despierto, y a diario me pregunto, ¿para ser el héroe de ese niño, que me falta por hacer?
On our last night together, I was showered by your flow of tears. Together, we embarked on an impossible journey as we chose to ignore our fears. Reality has slapped us in the face. Now we both must face our spouses and children with disgrace.
El gran amor que mi humilde corazón te pudo ofrecer, tu nunca pudiste ver. Que lastima. Buscando oro, tu vida pasaste. Te enfocaste en lo material y el amor nunca encontraste. Que lastima.
Hombres buenos siempre te rodeaban. Humildemente, muchos de ellos, su amistad te brindaban. Algunos, con ser el amor de tu vida, cada noche soñaban. Regalos, flores y tarjetas, de ellos muchas veces recibiste. Por educación, estos regalos nunca rechazaste. Al llegar a casa, para que no te estorbaran, a la basura los tiraste. Que lastima.
Disfrazado de humildad, enterrado en lo más profundo de mi corazón, aun brilla el oro que tú siempre buscaste. Por su disfraz, en mi corazón, tu nunca escarbaste. Que lastima.
Contemplando tus decisiones y el camino que escogiste, hoy te encuentras sola y triste. Que lastima.
Cuando sientas la invisible y poderosa inspiración, escribe. Cuando a tu ser llegue la tristeza, alegría, dolor o el recuerdo de un gran amor, escribe. Si a tu corazón le pones atención, el guiara tu inspiración.
Sin preocuparte por errores o detalles menores, tu escribe. Ya sea lento o rápidamente, tu escribe. Ya habrá tiempo para editar tus varias versiones y para compartir con la gente. Por favor, escribe.
Incuestionable es la hermosura y suavidad de un pétalo de rosa. Tu cara y tu piel, vestida de pintura, o plenamente desnuda, es aún más hermosa.
Por ser parte de tu vida, yo me siento dichoso. Me regalas de tu amor y atención, y me permites acariciar, tu piel hermosa.
I was wrong in believing I was
someone important in your life.
Today, as you walk down the aisle,
I’m a stranger that freezes the moments
when you become someone else’s wife.